domingo, 05 - Jul - 2020
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ANTICIPACIÓN EN BAJADAS VERTICALES

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Cuando afrontas una bajada muy pronunciada, vas totalmente descontrolado y la bici te lleva a ti, algo estás haciendo mal. Si por el contrario, tiendes a poner pie a tierra cada vez que el firme desciende, necesitas aumentar tu confianza sobre la bici. En ambos casos hay un error a la hora de gestionar el ‘factor psicológico’ en las bajadas, un recurso muy útil para mejorar el rendimiento.

Por Milton Ramos || Fotos: Diaporama Eventos

Puedes leer el artículo completo en el número 18 de Bikes World

Abordamos un aspecto muy importante para las bajadas más agresivas y retorcidas como es el factor psicológico: confianza, control y anticipación. A todos nos ha pasado alguna vez. Estás disfrutando de un sendero, con la confianza suficiente como para aumentar la velocidad, y de pronto llegas a una bajada inesperada donde todo se vuelve oscuro. La confianza de la que gozabas desaparece y no ves trazada por ningún sitio, hasta que te rindes y pones pie a tierra.

En la mayoría de las situaciones, las ruedas pueden salvar el obstáculo que te ha detenido, pero ha sido tu falta de confianza a la hora de encararlo el principal impedimento. Este ‘factor psicológico’ se entrena como cualquier otra maniobra sobre la bici y, de nuevo, la práctica y una continua repetición es el secreto para dominarlo.

LAS TRES NORMAS

Hay tres preguntas que todo biker debe hacerse antes de encarar un descenso pronunciado. ¿Conoces la bajada? ¿La has recorrido anteriormente o has visto a alguien hacerlo? Y por último, ¿hay espacio suficiente para preparar la salida?

Si las todas las respuestas son afirmativas, sabes que la bajada es dominable, que puedes hacerla y que todo depende de tu destreza sobre las dos ruedas, no de la capacidad de absorción de la bicicleta. Pero si te enfrentas por primera vez a una bajada desconocida, debes concentrarte y poner en alerta todos tus sentidos. La anticipación es de radical importancia. No fijes la mirada en lo que tienes inmediatamente delante de la rueda. Adelántate a la trayectoria escogiendo la mejor trazada varios metros por delante de ti.

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Visualiza la trazada más allá de tu rueda delantera, dosifica tu velocidad y flexiona caderas, brazos y rodillas. Son consejos para completar una bajada de 10.

Poco a poco y a medida que vayas acumulando éxitos con este sistema, crecerá tu confianza en las bajadas. Incidir en la autoconfianza es importante para aumentar la anticipación. Si sabes que las trazadas que decides en milésimas de segundos son adecuadas, podrás lanzarte con la seguridad de saber que no acabarás en el suelo. Hay una norma universal al respecto: si pasa la rueda delantera, pasa el resto de la bici.

LA FRENADA

El dominio de una fuerte pendiente pasa por controlar en todo momento el comportamiento de tu bicicleta y no que ésta dicte la bajada. Tienes que adecuar la velocidad a tu capacidad de control. Y esto se consigue gestionando adecuadamente la frenada.  Retrasando la cadera conferimos mayor tracción a la rueda trasera y si flexionamos codos y rodillas, además de absorber las irregularidades con las articulaciones, logramos rebajar el centro de gravedad para mejorar el control.

Utiliza las dos manetas de freno. El freno delantero es el que regula la velocidad y en última instancia detiene la bicicleta, mientras que el trasero colabora para corregir trazadas, conservar trayectorias o provocar derrapes clavando la rueda. Debes usar, por tanto, el freno delantero con un tacto suave y progresivo, mientras que puedes permitirte un uso más brusco del trasero en fuertes bajadas.

SIN ALARDES

A todos nos gusta demostrar nuestra habilidad sobre la bici, pero las verticales no son el momento de ‘frivolités’. Salvo que tengamos que salvar un obstáculo, hacer saltos o caballitos, sólo sirve para perder estabilidad y comprometer la seguridad en caso de frenada de emergencia.

Disfruta de la satisfacción de hacer una buena bajada escogiendo la mejor trazada. Pero si no lo ves claro, dudas y crees que tu seguridad está comprometida, bájate de la bici. Echa un vistazo hasta que estés seguro y lánzate. O bien portea la bici y continúa tu camino, ya encontrarás otra bajada en la que mejorar tu técnica.

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