domingo, 20 - Sep - 2020
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PROTEGE TU BICICLETA DE LOS ROBOS

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En los últimos años se ha disparado el número de robos de bicicletas, no sólo en la calle, también asaltando viviendas y trasteros. Las posibilidades de encontrarlas no son muy altas, por lo que sólo queda aportarte algunos consejos para evitar disgustos.

Puedes leer el artículo completo en el número 10 de Bikes World

En España, desgraciadamente, los datos de robos de bicicletas son elevados. Según se desgrana del Barómetro de la Bicicleta 2014 realizado por la Fundación ECA Burau Veritas, para la DGT, a un 17,4% de los ciclistas en España les han robado su bici alguna vez, lo que se traduce en aproximadamente tres millones de unidades. Una cifra que se mantiene en los últimos años y que se antoja elevada en el momento en el que el 33,4% de los usuarios no toman ninguna medida a la hora de evitar el robo. Esto, sumado a una descuidada o escasa prevención, hace que las bicicletas sean objeto fácil para los ladrones.

Además, son pocas las bicicletas que se encuentran posteriormente al robo, pues según recoge uno de los muchos estudios del BACC (Bicicleta Club de Cataluña), el 96% de las bicicletas robadas en España no se recuperan. Se trata también de un delito del que pocas pistas se pueden encontrar, sobre todo en la calle si no hay testigos, uno de los principales escenarios donde esta acción tiene lugar.

EN LA CALLE

Como es evidente, el primer paso para que nadie robe nuestra bicicleta es no separarse de ella. Dejarla en la calle supone que esté a la vista de todo el público, es decir, de posibles ladrones. Por ello, evítalo siempre que puedas.

A la hora de aparcarla, es fundamental contar con un antirrobo de calidad. Si realmente quieres a tu bicicleta, invertirás en ello. Los de tipo cable suelen ser vulnerables, por lo que es mejor que, si son de cable, sean blindados, tipo ‘pitón’. En un escalón superior están los articulados y los de tipo U, pues si son de calidad no sólo son casi imposibles de romper sino que al ser rígidos, requieren varios cortes para extraerlos de la bicicleta, y un tiempo, por tanto, demasiado largo para cualquier ladrón.

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Algunos ayuntamientos ofrecen un servicio de registro y matriculación de bicicletas, para facilitar su identificación y prevenir robos.

Sin embargo, lo más importante del uso de antirrobos es cómo colocarlos. Como es lógico, has de amarrar la bici a un lugar fijo y alto (como una farola) o cerrado (como pivotes en forma de arco), y has de candarla una vez que hayas enganchado el cuadro con la rueda, pues si sólo atas un elemento, estás dejando el resto desprotegido. Por ello, lo más recomendable es utilizar dos antirrobos. Uno para una rueda y el cuadro, y otro para la segunda rueda, siempre que no quieras desmontarla y amarrarla con el resto. Por tanto, ten en cuenta que elementos extraíbles como el sillín también has de protegerlos, incluso llevártelos.

Además, intenta colocar el antirrobo a una altura lejana del suelo, para que, en caso de que el ladrón decida aparecer, no pueda utilizar una superficie dura contra la que golpear el candado o antirrobo, y romperlo. Se trata, como ves, de ponerlo lo más difícil posible, por lo que aparca siempre que puedas en los lugares más concurridos y visibles, para que la bicicleta siempre esté acompañada de gente.

EN CASA

Muchos ladrones empiezan echando el ojo a tu bicicleta y terminan conociendo dónde la guardas. Normalmente, dejamos que la bici ‘duerma’ en el trastero o garaje, o en el interior de la casa. Aunque es más seguro esto último, tanto en casa como en trasteros has de tenerla atada a un elemento fijo, que dificulte al máximo poder llevársela.

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Adquiere candados homologados, para hacer más difícil el trabajo de los ‘cacos’. Los de acero endurecido son los más recomendados, por su alta resistencia.

El principal objetivo no es el robo, sino venderla posteriormente, íntegra o por piezas. Por ello, junto con la factura de la compra, debes apuntarte el número de serie del cuadro y todos los datos de tus componentes que encuentres en tu bici, incluso en forma de foto, para poder demostrar que es tuya en el caso de que la encuentres, por ejemplo, en un mercado de segunda mano. Esto abre otra posibilidad, como es la de grabar físicamente en los componentes de nuestra bici su número de serie, para que el ladrón vea que no podrá venderlos y se eche para atrás, y para que nadie la compre.

Irse de vacaciones también conlleva una preocupación extra por nuestra bici. Intenta dejársela a algún amigo que pueda guardártela con seguridad, o en caso contrario, súbela a casa si la guardas en el trastero, y aunque suene excesivo, átala.

SI LA ROBAN…

Lo primero que has de hacer es denunciarlo a la policía, así como inmediatamente pegar fotos de tu bici por el barrio, ya que alguien puede haberla visto durante el mismo día del robo y sea posible identificar al ladrón. Sube fotos de ella a las redes sociales, quizá alguien pueda ayudarte. Las posibilidades de encontrarla no son muy altas, pero también puedes acudir a webs o tiendas físicas de segunda mano. Si el robo se produjo en casa, contacta con el seguro del hogar para reclamar el robo, aunque tendrás que demostrarlo. A partir de aquí, sólo queda esperar y tener suerte.

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