domingo, 27 - Sep - 2020
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RUTA: CUENCA DEL NALÓN, EN EL CORAZÓN DE ASTURIAS

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En las cercanías de Oviedo, dentro del entorno del río Nalón, nos encontramos con innumerables rutas que mostrarán nuevos paisajes y zonas menos populares del Principado de Asturias, pero no por ello carentes de encanto.

Por José María Escotto || Agradecimientos: Bikefriendly

Puedes leer el reportaje completo en el número 17 de Bikes World

Todo el equipo del Hotel Balneario Villa Termal de Las Caldas, una pequeña localidad situada a escasos 10 km de Oviedo, nos brindaron la oportunidad de disfrutar de todos los servicios destinados al ciclista, englobados bajo el sello de calidad Bikefriendly, siendo las rutas MTB, con o sin guía, uno de sus principales atractivos. Con este aliciente, cogimos nuestras Mountain Bikes y no desperdiciamos la oportunidad de conocer un pedacito de su tierra.

PRECALENTAMIENTO

Nada más salir del ‘cuartel general’ de Las Caldas, a pocos metros cruzamos el río Nalón y, tras atravesar el acogedor pueblo de Caces, tomamos la carretera OV-1, ascendiendo un pequeño puerto que nos hizo entrar rápidamente en calor, circunstancia que íbamos a agradecer ya que la temperatura, por causa de la niebla con la que despertamos, no era muy alta. Hay que reconocer que circular por las carreteras de esta comarca es una delicia, pues el tráfico es prácticamente inexistente.

RUTA DE LA SALAMANDRA

Una vez coronado el puerto, alcanzamos el municipio de Siones. A medida que avanza la mañana la niebla se levanta y comenzamos a disfrutar de los característicos paisajes verdes que pueblan Asturias. Continuamos por carretera a través de la Vega de Siones, atentos para no pasarnos la salida por el sendero a mano izquierda (kilómetro 6 de nuestro recorrido) donde comienza la llamada Ruta de la Salamandra.

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La ruta se puede realizar en cualquier época del año, salvo en invierno, por el mal estado de los caminos.

Se inicia entonces un ascenso por la ladera de Peña Llagas, sobre un terreno húmedo con piedra, que nos puede dar más de un susto, para rápidamente entrar en un bosque que oscurece la ruta de inmediato. En pleno invierno, con el terreno embarrado y las lluvias, estos caminos son prácticamente intransitables. La vegetación es abrumadora y, gracias a las indicaciones de nuestro guía, advertimos numerosísimas especies de árboles y arbustos: olmos, robles, castaños, eucaliptos, acebos y madroños pueblan el paisaje.

RUTA DEL BUITRE

Al salir del bosque (Km 7,5) nos encontramos con una señal que indica el comienzo de una nueva ruta, la del Buitre. Transitamos apenas unos kilómetros por pista y carretera asfaltada para abandonarla a nuestra derecha (km 9,4). Un pequeño sendero desciende los metros que habíamos ido ganando en la subida. Hay que tener precaución, ya que las roderas y algo de piedra suelta que nos encontramos pueden darnos alguna sorpresa.

No obstante, la diversión está asegurada y, después de salir del frondoso bosque, alcanzamos otra pista muy rápida, que nos llevar a Las Carangas, otra pequeña población, donde nuevamente tomamos la OV-1 por la que ascendemos a Buseco, disfrutando durante el ascenso de unas impresionantes vistas de la zona de Los Navalones.

Ya en Buseco (km.11,5), es hora de refrescarse en su fuente y rellenar nuestros depósitos de agua. En este punto, un vecino nos desaconsejó seguir la ruta por donde teníamos previsto, ¿por qué?. “Porque el camino estaba impracticable”, afirmó. No sabíamos muy bien a qué se refería, aunque nuestro guía sí que tenía totalmente claro cuál era el problema. El sendero que más adelante teníamos que tomar estaba cerrado por la vegetación. Pero, ya que habíamos llegado hasta aquí, no podíamos darnos la vuelta.

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En la Ruta del Buitre la vegetación nos impedía avanzar en algunos tramos.

Continuamos sin miedo y, tras una pequeña pista, llegamos a un letrero explicativo de la ruta (km 12,7). Pero, ¿dónde estaba el sendero por el que teníamos que continuar? En este punto es necesario un pequeño tirón de orejas a los responsables del Principado de Asturias, ya que no solamente hay que llenar el medio rural de letreros y balizas, sino que, además, hay que realizar un correcto mantenimiento de los caminos.

Gracias a Juan, que conocía el entorno a la perfección, encontramos el sendero entre gigantescos helechos y tojos. Descendemos a media ladera por un estrecho sendero divertido como pocos, con algo de piedra suelta y unas vistas impresionantes de las verdes praderas hacia el valle del Arroyo Barguero, entrando nuevamente en el tramo final por un pequeño bosque a El Barguero (km.13,8).

ÚLTIMO TRAMO

La ruta iba llegando a su fin. Desde El Barguero, tomamos una estrecha carretera hasta Siones para descender por la OV-1 hasta Caces y así llegar a nuestro destino, Las Caldas (km 18). La ruta se hizo corta. Los casi 20 km realizados son duros, debido a los metros de desnivel acumulados pero, al no ser muy extensa, no pasan excesiva factura. En el Balneario Villa Termal de Las Caldas, tienen a nuestra disposición multitud de rutas, muchas de ellas pueden combinarse entre sí, por lo que realizar recorridos de 40-50 km es bastante fácil.

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El trazado, de 20 km, discurre por verdes parajes como el de Los Navalones o el valle del Arroyo Barguero.

 

 

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