lunes, 16 - Dic - 2019
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RUTA: PICO DEL LOBO, MTB EN LA SIERRA DE AYLLÓN

El Pico del Lobo es el punto más alto de Castilla-La Mancha (2.274 m).

El Pico del Lobo es el punto más alto de Castilla-La Mancha (2.274 m).

La cresta de la Sierra de Ayllón, entre Guadalajara y Segovia, marca el límite natural entre las dos Castillas. Con sus 2.274 metros de altitud, el Pico del Lobo se yergue como la mayor elevación de Castilla-La Mancha, un espectacular mirador natural del centro de la Península.

Texto y fotos: TrackMTB

Quedan pocas aventuras de montaña asequibles en el Sistema Central que cobran un alto precio en forma de porteo de la bicicleta, pero pagan con largos recorridos por crestas de roca descarnada con vistas a las dos vertientes.

Esta ruta MTB cumple con todas estas premisas. Para poder hacer los 30 kilómetros de distancia entre La Pinilla y Cerezo de Abajo, en Segovia, completar 1.094 metros de ascenso y 1.536 metros de descenso evitando el calor del verano y estar de vuelta para comer, sólo había una manera: poner el despertador un sábado a las 5 de la mañana y estar a las 8:30 en Cerezo de Abajo. Aquí dejaríamos el vehículo con el que volveríamos al parking de la estación de La Pinilla, a buscar el que habíamos dejado allí para empezar la ruta.

SUBIDA Y PORTEO DESDE LA PINILLA

A las 9:30 dejábamos el segundo coche en el aparcamiento de la estación de esquí de La Pinilla, mientras pedaleábamos hacia la pista que nos plantea la primera subida importante. Desde abajo se aprecian las laderas casi verticales donde en los meses invernales son invadidas por los esquiadores.

Pasada la entrada de la estación, bajamos por la carretera de Riaza hasta encontrar a la derecha una entrada a una pista forestal poco transitada, pasamos la barrera y comenzamos a subir con calma mientras charlamos.

La pista de ‘La Buitrera’ se va estrechando hasta que la senda se pierde. Siguiendo el GPS continuamos el rastro de una senda en el bosque hasta dar con otro camino. Seguimos subiendo y pronto la pendiente y las piedras sueltas nos obligan a poner pie a tierra. Comienza el pequeño calvario.

Desde la cresta de Ayllón se puede divisar abajo la estación de La Pinilla.

Desde la cresta de Ayllón se puede divisar desde arriba la estación de La Pinilla.

Desde el kilómetro 7,5 empujar ya no es tan fácil, hay más pendiente y el terreno es un poco más abrupto. Con la bicicleta al hombro, la cresta y el Pico del Lobo, el punto más alto de la Sierra de Ayllón, de Castilla-La Mancha y frontera entre las provincias de Segovia y Guadalajara, se adivinan en el horizonte.

Volvemos a montar cuando el ascenso es más suave, disfrutamos del paisaje, hay buena visibilidad y una repetición de líneas de picos parece perpetuarse en el horizonte.

EN MITAD DE LAS DOS MESETAS

El primer respiro llega en el kilómetro 9 con un breve descenso por una senda fácil con vistas a Guadalajara y su Pico Ocejón, la Sierra Cebollera y el Pico del Lobo ya al alcance, sólo un fugaz pero fuerte repecho nos separa de él. Ya rodamos sobre los 2.200 metros de altitud y nuestros organismos lo notan. Hacemos zig zag por el límite entre Comunidades Autónomas, a ratos por Castilla-La Mancha, y otros por Castilla y León.

Tras coronar el Pico del Lobo, comienza un largo descenso de 20 km hasta Cerezo de Abajo.

Tras coronar el Pico del Lobo, comienza un largo descenso de 20 km hasta Cerezo de Abajo.

Al coronar, tocamos el hito del pico tras pasar las ruinas de lo que una vez fue un telesilla. Está atestado de recuerdos de montañeros, banderas al estilo nepalí y pintadas con grafitis. Las vistas son extraordinarias, al norte gran parte de la Meseta Castellana y a lo lejos lo Picos de Urbión. Al sur, valles, picos y montañas que reconocemos de otras aventuras. Comemos algo y nos preparamos para la bajada.

BAJADA POR LA CUERDA

Descendemos por una senda visible en dirección oeste por la cresta de la montaña, rota por la inclemencia de los elementos. La ‘muesca’ en la cresta que veíamos desde abajo es impresionante, al fondo se aprecia la estación y sus telesillas como una maqueta animada. Los riders del Bike Park, como hormigas.

Los próximos 5 kilómetros disfrutamos del descenso por la Cuerda de La Pinilla, perfectamente señalizada. Encontramos collados, repechos, zonas técnicamente asequibles y otras más complicadas, pero disfrutaremos siempre de unas vistas espectaculares. Atravesamos algunos pasos bastante expuestos, sobre todo a nuestra derecha, donde hay fuertes caídas hacia la estación de esquí. En caso de duda es preferible bajarnos.

VISIBILIDAD

La última parte del descenso es realmente técnica, pero rápido y muy divertida, entre piornales. Esta zona se llama Collado de la Chana. Al final de la cresta nos encontramos con un antiguo refugio de piedra. Fue derruido por la Junta de Castilla-La Mancha por las constantes quejas del mal uso. A escasos 100 metros hay fácil acceso por una pista forestal por donde pueden llegar coches. Alrededor de este paraje contemplamos una manada de caballos pastando tranquilamente.

Durante la bajada nos podemos cruzar con algunos animales, como esta manada de caballos.

Durante la bajada nos podemos cruzar con algunos animales, como esta manada de caballos.

Estamos todavía a 1.834 metros y para conectar con la siguiente senda debemos bajar casi 5 kilómetros de pista forestal, la maleza la ha estrechado en muchos tramos, dándonos la sensación de rodar por un auténtico ‘singletrack’.

‘CICATRIZ’ EN LA MONTAÑA

La sorpresa llega al girar a la izquierda. Esperábamos una bonita senda dentro de un pinar. Las máquinas de los madereros han dejado una brecha. El GR-88, que antes era un ‘singletrack’ con mucho ‘flow’, ahora es una gran cicatriz sobre el firme.Aun así bajamos rápido disfrutando de la conducción.

Hacía el kilómetro 23 nos encontramos en una zona conocida como Las Herrerías, prados y ruinas de antiguas fincas. Buscando la senda del puente sobre la vía del tren debemos sobrepasar alguna antigua valla de piedra, la despoblación de la zona se aprecia, especialmente cuando los terratenientes cortan caminos o se apropian de ellos. Seguimos en el GR-88 hacia Cerezo de Abajo.

Volvemos a la infancia por un divertido ‘singletrack’ que lleva a una pista y atraviesa un robledal hasta topar con la ‘civilización’ del Parque Recreativo La Dehesa, en el kilómetro 26.

Son casi las 2 de la tarde y la carretera que nos lleva a Cerezo, donde damos por concluida una bella y divertida ruta completada en una mañana.

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