viernes, 22 - Nov - 2019
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SALTAR CON TU MTB, TODO LO QUE DEBES SABER

Durante el salto, mantén tu pie de apoyo adelantado.

Durante el salto, mantén tu pie de apoyo adelantado.

Saltar con tu MTB permite no sólo superar con éxito rampas y desniveles pronunciados, también obtener ganancias de tiempo. Para dominarlo, sólo hay que visualizar bien el obstáculo, usar las habilidades adecuadas y practicar una y otra vez.

Por Milton Ramos || Fotos: Diaporama Eventos

Los saltos en MTB son recursos técnicos cada vez más utilizados en todo tipo de carreras y marchas. En circuitos de XC se pueden encontrar en atajos o escapatorias, en los que se gana velocidad y se obtienen ganancias suculentas, que pueden llegar hasta los cinco segundos, dependiendo de cómo se realice.

PREPARAR UN SALTO

Una vez te encuentres con una rampa, ya sea natural o artificial, es importante anticipar la trayectoria visualmente, sabiendo qué tipo de recepción del salto existe. Si se cae en un firme plano o irregular, el salto será más complicado de efectuar, mientras que una recepción ligeramente cuesta abajo será la más sencilla de gestionar.

Conserva la velocidad antes de saltar, intentando anticipar visualmente la recepción.

Conserva la velocidad antes de saltar, intentando anticipar visualmente la recepción.

Por eso hay que armarse de confianza para tener control total de la bici y tus movimientos, que hay que acompasar con la primera en todo momento. La realización de un salto también depende del tipo. Uno corto, de poco desnivel, se puede completar de forma más sencilla, usando sólo brazos y piernas, ligeramente flexionados, para amortiguar el descenso al suelo, volviendo a él lo más suave y rápido posible.

En saltos largos una buena salida la dará la velocidad, recurso que habrá que explotar de forma primordial. Cuanto más rápido lo afrontes mejor será el resultado y las ganancias. En este sentido, la práctica en bike parks o circuitos de BMX es muy recomendable. Programa varias sesiones de entrenamiento en estos lugares si quieres dominar a la perfección esta técnica.

Importante en la preparación del salto es situar la bicicleta perpendicular a la rampa u obstáculo y el pie de apoyo adelantado. No uses el freno y mantén la velocidad, ya que ésta será necesaria a la hora de levantar totalmente la bici del suelo.

IMPULSO

Justo antes de llegar a la línea de salto empuja la bicicleta hacia arriba usando a la vez las piernas y brazos como muelles. Importante mantener en esta fase los pies firmes en los pedales y las manos correctamente situadas, agarrando el manillar con firmeza. El control de nuestra máquina en un salto debe ser total.

Comprime y extiende brazos y piernas e impúlsate hacia arriba.

Comprime y extiende brazos y piernas e impúlsate hacia arriba.

La coordinación de brazos y piernas es fundamental para levantar las dos ruedas del suelo al mismo tiempo, una condición fundamental para una buena recepción. Mientras realizas esta acción, no te olvides de seguir visualizando la salida. El objetivo es pasar por allí con la bicicleta totalmente estable y controlada.

Evita las piruetas en el momento de salto. No aportan ninguna ventaja y sí muchos riesgos. Cuanto más te alejes del suelo perderás más velocidad y se incrementarán los riesgos de una mala finalización y de una caída.

ATERRIZAJE

La tercera, última y más importante fase del salto es la recepción, volver tocar de nuevo el suelo. Se debe prolongar la coordinación de brazos y piernas y mantener nuestro cuerpo en el centro de la bicicleta para equilibrar la altura de ambas ruedas.

La recepción perfecta es en la que las ruedas tocan el suelo a la misma vez. Flexiona ligeramente rodillas y codos, con naturalidad y sin excesiva rigidez. El impacto afectará menos a tu equilibrio y mantendrás tanto la velocidad como el control. La posición de los pedales siempre deberá mantenerse horizontal, generando un plus de equilibrio.

Es muy importante conservar la posición del cuerpo centrada antes de volver a tocar el suelo.

Es muy importante conservar la posición del cuerpo centrada antes de volver a tocar el suelo.

La flexión de las extremidades deberá ser más pronunciada si utilizamos una rígida. Por el contrario, tampoco se debe abusar del salto si rodamos con una doble suspensión de corto recorrido (100-120 mm). Es evidente que la recepción será mucho más cómoda y suave, pero es mejor evitar grandes saltos o elevarse más de lo necesario, porque el amortiguador no lo absorbe todo y una buena finalización depende principalmente de la habilidad del biker.

NO ABUSES

Por muy divertido que resulte, un salto es un recurso que conlleva riesgos al realizarlo con una MTB. No lo realices en todos los obstáculos o rampas que encuentres, ya que mermará tu progresión y velocidad y aumentará el riesgo de sufrir una caída, en muchos casos aparejados de fracturas o lesiones graves. Una conducción sobre el suelo será más efectiva y segura en la mayoría de casos.

· Más consejos sobre cómo realizar buenos saltos en el número 36 de Bikes World.

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