domingo, 21 - Abr - 2019
Inicio / TÉCNICA / SUPERA OBSTÁCULOS CON UN CABALLITO

SUPERA OBSTÁCULOS CON UN CABALLITO

apertura_aprendeconmilton

El caballito es, junto a soltar las manos del manillar, uno de los trucos más antiguos del Mountain Bike. Es un recurso llamativo por su espectacularidad, pero también muy práctico a la hora de sortear obstáculos y mantener el rendimiento.

Por Milton Ramos || Fotos: Diaporama Eventos

Puedes leer el artículo completo en el número 20 de Bikes World

miltonramos_caballitoSi eres de los que montan en bicicleta de montaña desde niño, seguramente ya seas todo un experto en el noble arte del caballito. Es una técnica que llama mucho la atención por su espectacularidad, pero además es un recurso muy útil durante la marcha para superar obstáculos que se nos cruzan como raíces, roderas, piedras o repentinos cambios de desnivel.
El problema radica en que no es un truco nada sencillo. Requiere mucha práctica y un correcto control de la bicicleta, del equilibrio y fuerza en brazos y piernas. Además, con la instauración de los nuevos diámetros de rueda más grandes, el caballito se ha complicado, pues es más peso el que debemos elevar y controlar.

Más allá de la ‘frivolité’ de presumir de técnica levantando la rueda, este recurso te permitirá mejorar la conducción y la seguridad, mantener el ritmo en tramos técnicos y mejorar el rendimiento en rutas o en competición.

TIRÓN DE MANILLAR

Antes de iniciar la maniobra debes adecuar la velocidad. Si estás en pleno proceso de aprendizaje, es normal que tiendas a aminorar la marcha, pero no cometas el error de ir demasiado lento, ya que dificulta notablemente la capacidad de levantar la rueda, así como de mantener el equilibrio posterior.

Con un ritmo vivo, comienza desplazando el peso corporal hacia el manillar. Acerca el pecho hasta la potencia flexionando los codos para obtener inercia. A continuación, retrasa rápidamente la postura sobre el eje trasero con un enérgico tirón sobre el manillar, estirando los codos hasta su extensión total.

GOLPE DE PEDAL

Este primer paso sólo conseguirá levantar la rueda delantera apenas un par de palmos. Para conseguir el caballito completo, debes entender que es una técnica conjunta entre la fuerza de los brazos mediante el impulso del manillar y la de los pies, a través de un fuerte golpe de pedal.

Al igual que con la velocidad inicial, no puedes dejar al azar el desarrollo escogido. Debemos optar por una relación de marchas que nos permita una cadencia de pedaleo ágil y que el ‘golpe’ de pedal inicial sea intenso para levantar la rueda. Ni demasiado duro como para no mover las piernas ni tan suave como para ir en ‘molinillo’ y no avanzar.

Las dos primeras pedaladas serán más potentes, ya que irán acompañadas del impulso con el cuerpo. Una vez levantada la rueda del suelo, el pedaleo sólo regula la velocidad, pero no será el factor más determinante a la hora de extender el caballito por más tiempo o distancia.

miltonramos_caballito1

REGULA LA FRENADA

El mayor peligro de lesionarte por hacer un caballito, especialmente si estás aprendiendo a hacerlos, está en un excesivo levantamiento que provoque una caída de espaldas. Para regular la altura y mantener el equilibrio, entra en juego la gestión adecuada de los frenos.

Aunque la rueda delantera despegue y no entre en contacto con el suelo, no quiere decir que debamos olvidarnos de ella. Es la primera que debemos bloquear por completo para evitar que la inercia que provoca el movimiento giratorio nos reste precisión.

El segundo y más importante es el control del freno trasero. Es el que regula la altura de la rueda delantera y evita que nos caigamos de espaldas. Ejecutaremos siempre el caballito con un dedo sobre la maneta del freno trasero, de tal forma que siempre podremos reaccionar con un leve toque cuando necesitemos reposar la altura de la rueda de forma segura.
Recuerda que una vez hayas elevado la rueda, será la presión sobre los pedales lo que levantará la rueda y las suaves frenadas en la trasera el medio para reducir la altura.

EQUILIBRIO

Si llevas un tiempo intentándolo y aún te cuesta mantener la rueda erguida y pedalear al mismo tiempo, seguramente hayas experimento que, tras el impulso inicial, la bici no se mantiene estable y tiende a girarse, comprometiendo la seguridad.

El origen de este error puede estar en un tirón del manillar descompensado, con más fuerza en un brazo que en el otro. En cualquier caso, se puede corregir. Para ello, estira los codos al máximo después del empujón que retrasa el peso corporal y flexiona las rodillas todo lo que puedas mientras pedaleas.

La flexión hace que las rodillas se abran hacia afuera y hagan la función de barra de equilibrio. Regula el ángulo de apertura de las rodillas según necesites más peso en un lado o en otro.

Aplica todos estos pasos y consejos a una rutina de repetición. Como hemos advertido en anteriores ocasiones, sólo mediante la práctica conseguirás dominar la técnica. Sé paciente si crees que estás tardando demasiado en conseguir el caballito. La confianza sobre las dos ruedas es clave para lograr al fin un caballito prolongado y espectacular.

Déjanos tus Comentarios