lunes, 26 - Ago - 2019
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TRAMPAS EN LOS CAMINOS, ¿CÓMO ACTUAR ANTE ELLAS?

Tabla con clavos, una de las trampas más habituales

Cada vez son más frecuentes las noticias sobre la colocación malintencionada de trampas, algunas, por desgracia, mortales, en caminos, pistas y senderos indicados para la práctica del Mountain Bike. El objetivo somos nosotros, los ciclistas, por eso es importante prevenir el peligro y denunciar estas prácticas.

Por José M. Escotto

Desgraciadamente, en los últimos meses se han conocido casos lamentables de ciclistas que han quedado postrados en una silla de ruedas o incluso han perdido la vida. Y es que la moda de las trampas en los caminos no es nueva. Desde hace más de una década ya se encontraban este tipo de bromas de mal gusto. No obstante, su objetivo inicial era otro: los motociclistas de campo.

En su momento, motivos como la protección del medio rural, tierras y fincas privadas (siempre se ha acusado a las motocicletas de degradar en exceso el suelo y de que contaminaran ambiental y acústicamente) podían estar detrás de la persecución.

Pero estas prácticas se han extendido, incomprensiblemente, hacia los usuarios del Mountain Bike. En los últimos diez años, el aumento, mejora y acondicionamiento de muchos de los caminos públicos, pensados en la mayor parte de los casos para la práctica del MTB y otros deportes como el senderismo, ha venido aparejado por la aparición, cada vez más frecuente, de artilugios colocados a propósito para hacer daño y ahuyentar del campo, por consiguiente, a los bikers.

Las trampas más macabras están a la orden del día. Desde simples (y enormes) piedras colocadas a la salida de una curva, a cables colocados a la altura del cuello o tablas en el suelo con clavos, que pueden provocar graves accidentes. En Bikes World queremos indagar un poco más de dónde nacen las razones para tales actos y, sobre todo, animaros a actuar de tal manera que el medio natural sea un espacio deportivo como otro cualquiera.

¿MOTIVACIONES DE LOS ‘TRAMPEROS’?

Con los datos de ventas de bicicletas en la mano, es muy fácil relacionar el incremento de monturas por los caminos con el creciente número de trampas contra nosotros. Pero, ¿realmente se justifica? Víctor Tarodo, Vicepresidente de IMBA España lo explica de esta manera: “los motivos que pensamos para la instalación de dichas trampas son la molestia que causan los ciclistas a ciertas personas, y una especie de escarmiento para que no vuelvan”.

Galicia es la comunidad donde se han localizado más trampas en los últimos dos años, más del 20% del total en España

La Guardia Civil no se ha pronunciado sobre si existe un perfil concreto de delincuente, aunque ya comenzó a alertar hace bastantes meses de la proliferación de trampas, animando a denunciarlas. Lo que sí está claro es que determinadas zonas de nuestra geografía se están colapsando de usuarios, motivando recelo entre los que llevan más tiempo haciendo uso de un bien que es de todos. No existe un perfil definido de ‘trampero’, por eso es más difícil atajar este problema de raíz.

LA PROPIEDAD PRIVADA

Las redes sociales se han llenado en los últimos meses de comentarios argumentando las molestias que causan la circulación de las bicicletas por propiedades privadas. Sucede que, a veces, los caminos discurren por ellas sin que tengamos ningún conocimiento. Un camino es privado cuando discurre por terreno privado, por lo que sobre él no cabe más que el uso de servidumbre o de servicios de la propia finca.

En todo caso, si se trata de un camino de uso y propiedad privada, el paso de bicicletas es posible si no existen señales prohibitivas por deseo del propietario del terreno (y obviamente si se cierra la finca, previa licencia municipal). Por lo que, si respetamos las indicaciones que nos encontremos, no deberíamos tener ningún problema al respecto.

LA CAZA

Algo también muy extendido y habitual es la tortuosa relación entre bikers y cazadores. Las molestias vienen causadas, en la mayoría de casos, al introducirnos en plena temporada cinegética en los cotos privados. En este sentido, y por nuestra propia seguridad, es importante que sepamos las fechas de temporada de caza (difiere en cada Comunidad) y, sobre todo, hacer caso de las indicaciones que generalmente se muestran en los accesos a los cotos.

Pero como todo el monte no es un coto, en general y con referencia a la caza con armas de fuego, se establecen determinadas zonas de seguridad en las cuales queda prohibido el ejercicio de esta actividad: vías y caminos de uso público, vías pecuarias, férreas, aguas públicas y núcleos urbanos y rurales. En consecuencia, los caminos rurales y vecinales están protegidos y no deben verse afectados por este peligro.

Para proceder a la denuncia de la colocación de una trampa, es importante hacer fotos y anotar su ubicación.

Para proceder a la denuncia de la colocación de una trampa, es importante hacer fotos y anotar su ubicación.

SANCIONES AL ‘TRAMPERO’

La sanción aplicada por estas prácticas en los caminos está aún lejos de regirse bajo una legislación específica. En líneas generales, y según explican desde el despacho de criminología DACRIM, estas actuaciones conllevan sanciones administrativas desde los 1.200 a los 30.000 euros, atendiendo a ordenanzas municipales y a la Ley de Seguridad Ciudadana. En caso de lesiones, se podrán imputar penas de prisión que oscilan entre los tres meses y los 12 años, y hasta los 15 en caso de homicidio.

¿QUÉ HACEMOS SI NOS ENCONTRAMOS UNA TRAMPA?

Si nos encontramos una trampa en un camino, podemos molestarnos, protestar y comentarlo con los amigos, o podemos actuar. Como primera medida recomendada por el Despacho de Criminología DACRIM sería llamar siempre a la Guardia Civil (062) y si es una emergencia, al 112. En caso de que, por el motivo que fuera, no vayan a acudir al lugar de los hechos, actuaríamos de la siguiente forma:

1. Siempre que podamos, no tocar la trampa y hacer fotografías o un vídeo, anotar la ubicación (si tenemos GPS para saber las coordenadas, mejor). Una vez hecho esto, podemos retirarla, ya que lo más importante es evitar males mayores.
2. A la hora de fotografiar, es recomendable situar algún objeto junto a la trampa (una moneda, por ejemplo) para dar una idea de las dimensiones.
3. Es importante, fijarnos en los alrededores y, en caso de encontrarnos un cable o alambre en medio del camino, también en la zona donde están sujetos, para fotografiar igualmente lo que entendamos que pueda ser interesante (algún envoltorio, fibras, huellas, rodadas, etc).
4. A la hora de retirar una trampa, protegerse las manos para no dañarse (ojo con las tablas con clavos o los alambres de espino). Los cables o alambres los podemos enrollar y retirarlos del lugar, en caso de poder transportarlos; si no podemos, lo dejaremos en un lugar visible y, si es posible, los señalizaremos.

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